La Cooperativa Scyco avanza con la obra de la nueva planta de tratamiento de efluentes cloacales de Vivoratá, una infraestructura que fortalece el servicio sanitario de la localidad y acompaña su crecimiento.
El proyecto comprende la provisión, instalación y puesta en funcionamiento de una planta modular compuesta por tres contenedores, con una tecnología que permite optimizar el tratamiento de los efluentes cloacales y mejorar la calidad del servicio que reciben los vecinos y vecinas.
La planta tiene una capacidad de tratamiento de aproximadamente 220 metros cúbicos diarios, equivalente a una población de unas 1.000 personas, y funciona de manera continua y automática mediante un proceso biológico con un sistema de aireación y una etapa final de desinfección del agua tratada.
El tratamiento de los efluentes es una etapa central del servicio cloacal, ya que permite que el líquido recolectado en la red sea procesado antes de su disposición final, en línea con el cuidado del ambiente y la salud pública.
“Todo el líquido cloacal que proviene de la localidad llega a una estación de bombeo y desde ahí, a través de bombas, se envía a esta planta de tratamiento, que está constituida por tres módulos donde el efluente es tratado para que el agua que sale tenga la calidad adecuada y no afecte el medio ambiente”, explicó el Ing. Marcelo Tortorice.
“Es una planta con una tecnología muy moderna, que cuenta con todo un sistema de bombas y un tablero de comandos”, destacó Tortorice.
Por otro lado, el presidente de la Cooperativa Scyco, Ing. Pablo Contardo, afirmó que “es una obra estratégica que combina infraestructura, cuidado ambiental y salud pública”, y agregó que con esta planta “acompañamos el crecimiento de la localidad y mejoramos de manera definitiva la prestación de los servicios sanitarios”.
La obra forma parte del trabajo que la Cooperativa Scyco lleva adelante en Vivoratá para fortalecer la infraestructura de servicios sanitarios de la localidad.







